20100113

Eres joven, Andy, destruye tu cuerpo

Nos encontramos en la plaza de los pioneros. Hola, eres tú, está lloviendo a medias. Esamable me presta su casa, suave sofá suave papel higiénico suave, nos sentamos en el suelo a ojear libros que hablan del tiempo y merendamos pasteles en las mejores backeries de toda la ciudad y también bebemos cócteles. Dormir cómodo: Esamable podría ser por ejemplo mi hermano pequeño, pero cuando se conoce el lado sucio la comodidad es triste. Me pongo triste. Ya no quiero estar en ningún sitio así que cojo un tren. Lo más lejos posible, sir, yes, sir, $181.00, adiós adiós y el tren contiene: el océano rodeado de montañas, y la niebla en los puertos y un puente verde, comida, dos buddies de Australia y de la frontera con Alaska, cultiva semillas ecológicas, el revisor dice watch out, podría bajar en Portland. Bajo y subo. Una mujer con cuatro hijos un hijo que juega al ajedrez empezó a jugar cuando tenía tres años no necesariamente tienes que ser muy listo para jugar al ajedrez sólo tienes que pensar con estrategia, campos y campos y un río, oh, yo soy de Nueva York, Nueva York? está bien para cuando eres joven, oh, Seattle? está demasiado limpio, limpio?, no lo creo, un cielo aplastante pero parece que el techo del tren aguantará, las mejores casas, las casas que dan a la vía del tren, las de las vallas rotas, las caravanas, y las piscinas elásticas, chatarra, columpios de plástico amarillo, enfermedad y mujeres y hombres al otro lado de las paredes, que han acumulado madera para construir cobertizos y barcas para sus hijos, y han acumulado cajas de plástico de los centros comerciales pero aún no saben para qué.

La chica de la capucha es lo más hermoso que he visto en semanas y se lo quiero decir, se lo quiero decir sinceramente eres bonita es joven y es inmortal, dice no le tengo miedo a nada. Todos nos reunimos en el vagón-lounge y hablamos sobre: las muertes de las abuelas, Vietnam, la religión el miedo viajar, la última novia del hijo del marine, sobre como el LSD hace que los dientes te sepan a dientes, sobre acupuntura, hacer autoestop, querer ser más musculoso, la sacarina, el viajero tres asientos más allá, darse cuenta de que te estás haciendo viejo o por ejemplo de que no te queda dinero en la cuenta, sobre la educación en los Estadosunidosdenorteamérica, otra vez sobre Vietnam, y sobre tener hijos y sobre pincharse heroína, a chica de la capucha me hace prometerle que nunca me pincharé heroína, y luego robamos una botella de agua.

Los viajeros se van cayendo al suelo, estamos sólo ella y yo en pie. Recorremos los pasillos en silencio hasta quedarnos mudos de verdad. Podrían ser todos cadáveres, pero son viajeros, y el tren podría seguir y seguir y así no habría que pensar, sólo desconocidos y hablar hasta exprimirse. La chica de la capucha, whatever makes you happy, es para siempre diós adiós hasta nunca, mis mejores amigos, hasta nunca. Así tiene que ser. San Francisco otra vez, más caras a la espalda, montones de palabras a la espalda.

20100108

If you meet a lion

If you meet a lion do NOT run, do NOT crouch or bend over, stand up and face the lion, appear large; wave your arms or jacket, slowly back away. De las muertes sólo hay dos que me asustan. Morir torturado y morir por el ataque de un animal salvaje. If a lion attacks do NOT turn your back or take your eyes off it, shout loudly, fight back aggressively, no ser capaz de luchar agresivamente me asusta, no parecer lo suficiéntemente grande. Que los osos ataquen sólo cuando tienen hambre, que me corten los testículos en Mexico y me los metan en la garganta. Todo lo demás, nada. Morir en un accidente, un ataque al corazón, un huracán, que se caiga el avión, que me peguen un tiro al bajar del tren, que me digan: "te quedan tres meses" y "esto no dolerá".

Louise me dice tus miedos son estúpidos y me dice también: no sabes nada de la muerte, estás rodeado de muertos pero no sabes nada, me dice. Limpia sin parar la encimera, con un trapo, una y otra vez, sin mover mi billete de avión, que está en medio. Deja un cerco cuadrado de polvo debajo de mi billete. La música hace rato que no suena, sólo un vss vss intermitente desde la antena de la radio, y coches tap tap sobre la trampilla metálica, el perro del piso de arriba, Louise que sigue limpiando con su trapo, el ruido del trapo, y más coches lejos, en la freeway. Stop it dude it's akward, no you stop it, but I need to go do whatever you want yes go, los muertos nos miran como niños pequeños.

Por la noche se agranda

Por la noche se agranda Seattle, como todas las ciudades del país. Esta no es mi casa. Los edificios se juntan con los edificios y los mendigos se juntan con los mendigos, los visitantes se dispersan para entrar en los bares, los habitantes nadie sabe donde están. Le digo, vengo de vacaciones, me daba curiosidad el norte, y no me cree. No me cree el policía y tampoco el homeless, el primero tiene una boca perfecta como un santuario de dientes, el segundo me pide un cigarro, can you give me one of those. En el McCoy's Firehouse sirven la mejor hamburguesa de los Estados Unidos. Nadie te lo asegura pero es muy probable que sea la mejor, los mendigos del SODO están bien organizados, Louise y los muertos decían adiós adiós desde el angar. Louise decía ten un buen viaje y no decía I’m very disapointed. Una semana, le prometí. Esta no es mi casa. Son mis preciosos neones y los sillones simétricos de cueroplastico, pero no se rompen los cristales, no pasa nada.

20100102

60

60 entradas a la casa del señor. Hemos dicho en fantasía que nos quedaríamos. Hemos dicho: nos quedaríamos si. Todavía no hemos dicho: nos quedaremos, pero estamos en ello, cariño, nunca ha hecho frío en Southern California, me pasa una mano por debajo del ombligo y se distrae.

Hemos jugado a que se puede empezar otra vez y otra vez y otra vez, hemos dejado de llamar a casa, hemos dejado de mirar más allá del Pacífico y de Asia y más allá de los Urales y por encima del sur, y además hemos quitado las fotos de los icebergs y hemos quemado en la barbacoa del patio muchas cosas, y hemos crucificado nombres de amigos y nombres y contactos que por si acaso había que conservar por si volvíamos: si volvemos, decimos. Ya no decimos cuando volvamos, decimos "si volvemos", para amenazar, para que se caguen de miedo. Decimos "si volvemos", Louise y yo, como si fuera un juego, somos los amos del oeste. Decimos "si volvemos" y empieza a asomar el pico una posibilidad, nos hemos drogado tanto que ni nuestras madres nos reconocerían por dentro, quiero decir, no reconocerían las tripas, ni el estómago, ni las venas que van de la nariz al cerebro, ni las arrugas del fondo del paladar.

Nuestras madres, esas hijas de puta, nuestras madres patrias, cariño, hemos conseguido destruir la familia, la familia, la familia, me está diciendo Louise que por primera vez me da love, fucking sex y me da también parte de su tristeza bíblica. Los muertos son los únicos que saben que no hay que volver, porque no se vuelve, porque no se puede volver, y miran la tele nueva mientras Louise me chupa los dedos, y llegan los amigos que habíamos previsto y después de cachearlos en la puerta les dejamos entrar. Todos nos felicitamos, porque el trabajo fue bueno.

Nuestros amigos mercenarios que no se asustan de nada, nuestros amigos franceses y latinos que no saben hablar español y negros y chinos de Hong Kong que es China, pero no tanto. Mi piel es blanca y es combustible. M prepara samosa en la cocina, Louise prepara rayas largas de cocaína en el baño. Qué pequeño es el apartamento, qué poco hace falta para no volver, la mayor preocupación, dice Louise, se frota la encía, sería el frío, pero nunca ha hecho frío en Southern California.

Estamos guapísimos y somos muy jóvenes, y además felices, muy jóvenes y muy felices muy llenos de América y a punto de explotar y hablamos poco pero constantemente. Las voces se desplazan se hacen nubes. Hoy nada de armas, acordamos, con el paso de las horas sube la euforia, euforia en forma de apartamento pequeño. Con el paso de las horas Louise y los trotecitos al baño los litros de champán francés el acento pseudo-mexicano, con el paso de las horas, más horas. Mucho, mucho después de la media noche alguien grita “nos quedaremos!” Nos quedaremos! congelados! en el aire! para toda la vida!

20091226

La Tierra es una tabla

La Tierra es una tabla
plana horizontal un plano, hijo, dicen,
los padres, en contrapicado parecen enormes,
de negro, gigantes : es plana
La Tierra en este preciso
momento se está volcando
por la parte del oeste
en este preciso instante/momento/hijo/niñato no entiendes nada me dicen
los padres
se está poniendo
vertical la tierra plana
y estamos escurriéndonos al borde
todos por el oeste
como canicas.

20091224

Los fumadores del aeropuerto

Los fumadores del aeropuerto se reunen en una sala con extractores, los reunen en una sala con extractores, con las ventanas empañadas y un cenicero cada dos asientos, entre cada dos asientos. Es una sala de fumar y una sala de espera. Los fumadores del aeropuerto fuman y esperan, un cigarro dura seis minutos. Se sientan en fila y no se miran, se colocan a un lado los que tienen manos elegantes, y al otro los de manos de drogadicto. Todos los fumadores, en todos los aeropuertos, están sordos, no pueden oír mientras fuman, no tienen orejas. Sólo manos elegantes o manos de drogadicto por eso habíamos quedado allí.
Yo estaba sentado en la hilera que daba la espalda a la ventana y el hombre en frente de mi. A veces me miraba a través y yo suponía que había aterrizado un avión.
Yo en aquel momento le pregunto: qué voy a obtener a cambio, o qué me vas a dar y el me pregunta al mismo tiempo: qué tienes aquí de forma que la fusión de las dos preguntas queda en el aire como un: qué qué me tienes aquí vas a dar, porque yo tardo algo más en formular la mía.
Yo aquí tengo, pensé, es decir allí tenía: muchísima tristeza. Una lata de sopa llena de gente llorando, un piso en el centro, J, cosas así, cosas que están a punto de pesar mucho. Y el me dice: yo te voy a dar: el Nuevo Mundo la Hoja en Blanco El Primer Día De Tu Vida (cosas así) la posibilidad de felicidad absoluta, ya, pero me llevo los muertos, le digo, pero, me contesta, los muertos puestos en otro sitio no pesan nada y se les borra el nombre, pero, le digo, qué hay de la memoria, y el hombre me miró como a un imbécil, te importará una mierda la memoria, y al cabo de dos semanas yo iba a comprobar que era verdad.
Los muertos ya estaban en la maleta, un cigarro dura seis minutos y a los seis minutos entró otro hombre y partió un mapa del mundo en dos con los dedos, un mapa del mundo del tamaño de una manga de camisa, y me dio la parte nueva, y además me dio un billete de avión con el asiento en ventanilla, y una libreta con números de teléfono, y consejos sobre como tratar a la gente de la aduana.

20091214

We know a place where no cars go

We know a place where no cars go, estamos eclipsados en la en
trada de la casa el pequeño porche arqueado de granito de cara al cielo, un, dos, hop, el
LSDES fragmentario
ELLSDESTA haciendo que nos descompongamos y reordenemos por micra
ELLSDVA trepando la espina dorsal, según el chico que duerme en lo oscuro,
y allí se queda, hoy:
hemos terminado de comprenderlo todo.
La comprensión empieza por la boca y el sabor a dientes luego tiene que amanecer tiene que amanecer con una capa vertical de nubes partiendo en dos el cielo de la ciudad si la traspasas a través de cuanto? una milla? te absorbe? y luego hay
que recorrer un laberinto a propósito sin
poder esconderse de las autovíasautopistascarreterasraspael asfalto se arrastran co mo co ches!
no cars go
estamos rodeados pero el cielo se va rompiendo como un elástico y millones de pequeñas cosas por dentro se engranan unas con otras y después soy todo líquido estoy deshaciéndome
estás bien sí estoy bien
tiéndeme la mano para que el brazo no se me quede cuando
se comprende de verdad es más adelante (hay que)
para pensar
sin descanso esto puede hacerse demasiado grande esto va creciendo como un hilo de tres arañas desde fuera hacia adentro del cerebro de nuevo a la inversa a la cabeza avanza como un hongo de humo en las bombas atómicas lo podría todo porque
veo
veo todo
veo todo lo que tanto
sss(hit): la soledad de los muertos.
la comprensión termina encima de la valla de los veteranos las doscientas tumbas de concrete, de blanco, rodeadas de autopistas y sirenas de bomberos pero suaves. Las doscientas tumbas los muertos Louise que tiene los ojos llenos de amarillo que está asexuándose que se quiere en el baño los muertos las tumbas de los muertos
y me duermo ti
ñéndome de blanco completamente

es todo.

20091212

It's raining in LA

It's raining in LA and LA has the shabbyest rain in the world, and the worms eat themselves on the ground but very slowly. At the other side of the road, behind the fence, the veterans rest in lines. Little white cubes of concrete, dude my jaw is so painful. Ayer vino M., pero estaba más callada y más por dentro. Estaba dulce. Le bese un pezón mucho, al final de la noche, pero no por amor, sino porque estaba cansado, y le ensene mi pene y le dije: you should shave your pussy, pero intentando que sonara amable.
Cuando las noches empiezan desde allí, desde el pleno Pueblo, y luego pasan por los neones, los vacíos, se hacen majestuosas. Las noches. La japonesa gritaba en el megáfono como nadie grito nunca antes. Cuatro baterías, ochenta grados, doscientas personas, DIY, DIY, DIY, DIY, DIY.
Mire a Louise y estaba preciosa, con sus ojos desorbitados.
Después donamos un dolar para unos chicos del barrio investigaran la vacuna contra el SIDA, después a policewoman nos enseno como podría darnos una descarga eléctrica si quisiera, pero no quiso, (pero podria), después bebimos screwdrivers hasta rompernos de risa, y los muertos, tan chiquitos de pronto, durmiendo.
Como amo esta ciudad, como amo este sabor en la parte de atrás de la boca.

20091208

Altos en cocaína

Altos en cocaína, después de una descarga de delirios sobre el futuro, nos ponemos a arrancar trocitos de hierba del campo de fútbol. El campo de fútbol es un campo de fútbol inmenso y se está quemando. No conozco de nada a este chico, este chico muy joven con muchos ojos azules, pero sé que ha venido desde Mérida Mexico o desde Mexicali o desde Mexico o incluso puede que desde Nueva York, y los muertos nos miran desde la ventana. Haría sol, pero es de noche.

Es muy interesante.

Después de arrancar la hierba nos ponemos a cocinar, y después de cocinar sacamos la basura, y después cantamos hit the road jack de dos maneras distintas, y después nos encontramos con un hombre orquesta, y después hacemos una excursión, y por último él dice night dude, y yo digo hey great night stay cool.

Es muy interesante.

Uno de los muertos estudió todo esto. Escribió un par de libros. Uno tuvo éxito y el otro no. En una universidad estudian su libro que tuvo éxito. El muerto me cuenta que hay una diferencia entre necesidad y adicción, y entre costumbre y hábito, y entre los pacientes y los poseídos.
Es muy interesante.

Me mira como si fuera un objeto de estudio, el muerto, me coge con pinzas, me voltea, me mete en un bote de cristal y lo etiqueta, y cada día me alimenta con una pastilla distinta, con gramos de polvos de distintos colores, y luego me pide que describa, y yo describo. Yo veo todas las dimensiones del mundo desde mi bote y las veo a través de los huesos del muerto, y oigo la música deshacerse a veces en números y a veces en forma de hojas de persiana, paralela a sí misma. Y también pruebo todos los sabores que me suben desde la garganta y desde el tabique del cerebro y hablo un rato pero después me canso. Nunca he visto cocodrilos ni lombrices aunque es cierto que hay asco en el perímetro de mi bote, pero queda bastante lejos, el perímetro.

Es muy interesante.
Es muy interesante.
Es Louise, al teléfono, que ya se tomó el respiro suficiente en la frontera y está en un autobús volviendo a casa, yo le digo: te estoy echando de menos, como si se pudiera hablar de amor desde un bote.

20091201

It was thanksgiving day

It was thanksgiving day when Louise got fed up with me and decided to go to Tijuana. Yo me quedé en el patio a oscuras, con Elizabeth, la ex-bailarina, ex-modelo, ex-novia, ex-artista (exbailarinaexmodeloexnoviaexartista), que gritaba KITty!! KItty! KITTy!! Kitty! KITty!! kitTY! kItty!! kITTY! kiTTY!! hasta que los gatos empezaron a caer del cielo, en cascada, y llenaron el cesped, y atascaron la entrada del salón, y colapsaron los restos del banquete en la barra de la cocina, la salida a la calle, the sunset cliffs, el rompeolas.
La luna.
Por las mañanas hay tanta luz en SD que dan ganas de disculparse.