20100113
Eres joven, Andy, destruye tu cuerpo
La chica de la capucha es lo más hermoso que he visto en semanas y se lo quiero decir, se lo quiero decir sinceramente eres bonita es joven y es inmortal, dice no le tengo miedo a nada. Todos nos reunimos en el vagón-lounge y hablamos sobre: las muertes de las abuelas, Vietnam, la religión el miedo viajar, la última novia del hijo del marine, sobre como el LSD hace que los dientes te sepan a dientes, sobre acupuntura, hacer autoestop, querer ser más musculoso, la sacarina, el viajero tres asientos más allá, darse cuenta de que te estás haciendo viejo o por ejemplo de que no te queda dinero en la cuenta, sobre la educación en los Estadosunidosdenorteamérica, otra vez sobre Vietnam, y sobre tener hijos y sobre pincharse heroína, a chica de la capucha me hace prometerle que nunca me pincharé heroína, y luego robamos una botella de agua.
Los viajeros se van cayendo al suelo, estamos sólo ella y yo en pie. Recorremos los pasillos en silencio hasta quedarnos mudos de verdad. Podrían ser todos cadáveres, pero son viajeros, y el tren podría seguir y seguir y así no habría que pensar, sólo desconocidos y hablar hasta exprimirse. La chica de la capucha, whatever makes you happy, es para siempre diós adiós hasta nunca, mis mejores amigos, hasta nunca. Así tiene que ser. San Francisco otra vez, más caras a la espalda, montones de palabras a la espalda.
20100108
If you meet a lion
Louise me dice tus miedos son estúpidos y me dice también: no sabes nada de la muerte, estás rodeado de muertos pero no sabes nada, me dice. Limpia sin parar la encimera, con un trapo, una y otra vez, sin mover mi billete de avión, que está en medio. Deja un cerco cuadrado de polvo debajo de mi billete. La música hace rato que no suena, sólo un vss vss intermitente desde la antena de la radio, y coches tap tap sobre la trampilla metálica, el perro del piso de arriba, Louise que sigue limpiando con su trapo, el ruido del trapo, y más coches lejos, en la freeway. Stop it dude it's akward, no you stop it, but I need to go do whatever you want yes go, los muertos nos miran como niños pequeños.
Por la noche se agranda
20100102
60
Hemos jugado a que se puede empezar otra vez y otra vez y otra vez, hemos dejado de llamar a casa, hemos dejado de mirar más allá del Pacífico y de Asia y más allá de los Urales y por encima del sur, y además hemos quitado las fotos de los icebergs y hemos quemado en la barbacoa del patio muchas cosas, y hemos crucificado nombres de amigos y nombres y contactos que por si acaso había que conservar por si volvíamos: si volvemos, decimos. Ya no decimos cuando volvamos, decimos "si volvemos", para amenazar, para que se caguen de miedo. Decimos "si volvemos", Louise y yo, como si fuera un juego, somos los amos del oeste. Decimos "si volvemos" y empieza a asomar el pico una posibilidad, nos hemos drogado tanto que ni nuestras madres nos reconocerían por dentro, quiero decir, no reconocerían las tripas, ni el estómago, ni las venas que van de la nariz al cerebro, ni las arrugas del fondo del paladar.
Nuestras madres, esas hijas de puta, nuestras madres patrias, cariño, hemos conseguido destruir la familia, la familia, la familia, me está diciendo Louise que por primera vez me da love, fucking sex y me da también parte de su tristeza bíblica. Los muertos son los únicos que saben que no hay que volver, porque no se vuelve, porque no se puede volver, y miran la tele nueva mientras Louise me chupa los dedos, y llegan los amigos que habíamos previsto y después de cachearlos en la puerta les dejamos entrar. Todos nos felicitamos, porque el trabajo fue bueno.
Nuestros amigos mercenarios que no se asustan de nada, nuestros amigos franceses y latinos que no saben hablar español y negros y chinos de Hong Kong que es China, pero no tanto. Mi piel es blanca y es combustible. M prepara samosa en la cocina, Louise prepara rayas largas de cocaína en el baño. Qué pequeño es el apartamento, qué poco hace falta para no volver, la mayor preocupación, dice Louise, se frota la encía, sería el frío, pero nunca ha hecho frío en Southern California.
Estamos guapísimos y somos muy jóvenes, y además felices, muy jóvenes y muy felices muy llenos de América y a punto de explotar y hablamos poco pero constantemente. Las voces se desplazan se hacen nubes. Hoy nada de armas, acordamos, con el paso de las horas sube la euforia, euforia en forma de apartamento pequeño. Con el paso de las horas Louise y los trotecitos al baño los litros de champán francés el acento pseudo-mexicano, con el paso de las horas, más horas. Mucho, mucho después de la media noche alguien grita “nos quedaremos!” Nos quedaremos! congelados! en el aire! para toda la vida!
20091226
La Tierra es una tabla
plana horizontal un plano, hijo, dicen,
los padres, en contrapicado parecen enormes,
de negro, gigantes : es plana
La Tierra en este preciso
momento se está volcando
por la parte del oeste
en este preciso instante/momento/hijo/niñato no entiendes nada me dicen
los padres
se está poniendo
vertical la tierra plana
y estamos escurriéndonos al borde
todos por el oeste
como canicas.
20091224
Los fumadores del aeropuerto
Yo estaba sentado en la hilera que daba la espalda a la ventana y el hombre en frente de mi. A veces me miraba a través y yo suponía que había aterrizado un avión.
Yo en aquel momento le pregunto: qué voy a obtener a cambio, o qué me vas a dar y el me pregunta al mismo tiempo: qué tienes aquí de forma que la fusión de las dos preguntas queda en el aire como un: qué qué me tienes aquí vas a dar, porque yo tardo algo más en formular la mía.
Yo aquí tengo, pensé, es decir allí tenía: muchísima tristeza. Una lata de sopa llena de gente llorando, un piso en el centro, J, cosas así, cosas que están a punto de pesar mucho. Y el me dice: yo te voy a dar: el Nuevo Mundo la Hoja en Blanco El Primer Día De Tu Vida (cosas así) la posibilidad de felicidad absoluta, ya, pero me llevo los muertos, le digo, pero, me contesta, los muertos puestos en otro sitio no pesan nada y se les borra el nombre, pero, le digo, qué hay de la memoria, y el hombre me miró como a un imbécil, te importará una mierda la memoria, y al cabo de dos semanas yo iba a comprobar que era verdad.
Los muertos ya estaban en la maleta, un cigarro dura seis minutos y a los seis minutos entró otro hombre y partió un mapa del mundo en dos con los dedos, un mapa del mundo del tamaño de una manga de camisa, y me dio la parte nueva, y además me dio un billete de avión con el asiento en ventanilla, y una libreta con números de teléfono, y consejos sobre como tratar a la gente de la aduana.
20091214
We know a place where no cars go
trada de la casa el pequeño porche arqueado de granito de cara al cielo, un, dos, hop, el
LSDES fragmentario
ELLSDESTA haciendo que nos descompongamos y reordenemos por micra
ELLSDVA trepando la espina dorsal, según el chico que duerme en lo oscuro,
y allí se queda, hoy:
hemos terminado de comprenderlo todo.
La comprensión empieza por la boca y el sabor a dientes luego tiene que amanecer tiene que amanecer con una capa vertical de nubes partiendo en dos el cielo de la ciudad si la traspasas a través de cuanto? una milla? te absorbe? y luego hay
que recorrer un laberinto a propósito sin
poder esconderse de las autovíasautopistascarreterasraspael asfalto se arrastran co mo co ches!
no cars go
estamos rodeados pero el cielo se va rompiendo como un elástico y millones de pequeñas cosas por dentro se engranan unas con otras y después soy todo líquido estoy deshaciéndome
estás bien sí estoy bien
tiéndeme la mano para que el brazo no se me quede cuando
se comprende de verdad es más adelante (hay que)
para pensar
sin descanso esto puede hacerse demasiado grande esto va creciendo como un hilo de tres arañas desde fuera hacia adentro del cerebro de nuevo a la inversa a la cabeza avanza como un hongo de humo en las bombas atómicas lo podría todo porque
veo
veo todo
veo todo lo que tanto
sss(hit): la soledad de los muertos.
la comprensión termina encima de la valla de los veteranos las doscientas tumbas de concrete, de blanco, rodeadas de autopistas y sirenas de bomberos pero suaves. Las doscientas tumbas los muertos Louise que tiene los ojos llenos de amarillo que está asexuándose que se quiere en el baño los muertos las tumbas de los muertos
y me duermo ti
ñéndome de blanco completamente
es todo.
20091212
It's raining in LA
Cuando las noches empiezan desde allí, desde el pleno Pueblo, y luego pasan por los neones, los vacíos, se hacen majestuosas. Las noches. La japonesa gritaba en el megáfono como nadie grito nunca antes. Cuatro baterías, ochenta grados, doscientas personas, DIY, DIY, DIY, DIY, DIY.
Mire a Louise y estaba preciosa, con sus ojos desorbitados.
Después donamos un dolar para unos chicos del barrio investigaran la vacuna contra el SIDA, después a policewoman nos enseno como podría darnos una descarga eléctrica si quisiera, pero no quiso, (pero podria), después bebimos screwdrivers hasta rompernos de risa, y los muertos, tan chiquitos de pronto, durmiendo.
Como amo esta ciudad, como amo este sabor en la parte de atrás de la boca.
20091208
Altos en cocaína
Es muy interesante.
Después de arrancar la hierba nos ponemos a cocinar, y después de cocinar sacamos la basura, y después cantamos hit the road jack de dos maneras distintas, y después nos encontramos con un hombre orquesta, y después hacemos una excursión, y por último él dice night dude, y yo digo hey great night stay cool.
Es muy interesante.
Uno de los muertos estudió todo esto. Escribió un par de libros. Uno tuvo éxito y el otro no. En una universidad estudian su libro que tuvo éxito. El muerto me cuenta que hay una diferencia entre necesidad y adicción, y entre costumbre y hábito, y entre los pacientes y los poseídos.
Es muy interesante.
Me mira como si fuera un objeto de estudio, el muerto, me coge con pinzas, me voltea, me mete en un bote de cristal y lo etiqueta, y cada día me alimenta con una pastilla distinta, con gramos de polvos de distintos colores, y luego me pide que describa, y yo describo. Yo veo todas las dimensiones del mundo desde mi bote y las veo a través de los huesos del muerto, y oigo la música deshacerse a veces en números y a veces en forma de hojas de persiana, paralela a sí misma. Y también pruebo todos los sabores que me suben desde la garganta y desde el tabique del cerebro y hablo un rato pero después me canso. Nunca he visto cocodrilos ni lombrices aunque es cierto que hay asco en el perímetro de mi bote, pero queda bastante lejos, el perímetro.
Es muy interesante.
Es muy interesante.
Es Louise, al teléfono, que ya se tomó el respiro suficiente en la frontera y está en un autobús volviendo a casa, yo le digo: te estoy echando de menos, como si se pudiera hablar de amor desde un bote.
20091201
It was thanksgiving day
La luna.
Por las mañanas hay tanta luz en SD que dan ganas de disculparse.