20090525
sobre la mediocridad (de la puta dentuda II)
Si hablo de la mediocridad me habréis de creer, porque no hablo de ello mientras escucho a Alela Diane, sino con Ohio de Neil Young. Es decir que estoy tranquila. Hay mediocres nacidos con grandes planes y muchas cosas que hacer. Una cosa no quita la otra. Hay quien tiene que cargar con su propia imagen. Si consigo que el tiempo pase sin que me jodan con vídeos se me olvida. La puta absurda se tira al suelo a decir que tiene pánico. Eso debió ocurrir hace tantos siglos que ya ni los nietos están vivos, ni los trajes están vivos, Alda un día vació su armario y se compró cinco trajes negros, Alda se reía tan fuerte, con tanta desvergüenza, que dos o tres, o más, incluso, una sala entera de historiadores del arte, se incomodaban y miraban hacia atrás, hacia su sombra negra y liberada. Tocaba la mandolina en un lugar en el que nos hacían pasar ocho horas al día mandando guardar silencio, su mandolina y después mi ukelele, algo después. Yo siempre después, y siempre mejor detrás. No estoy hablando de la modestia, estoy refiriendo hechos que no tienen nada que ver con la modestia y tampoco con la valentía, estoy diciendo que siempre es mejor estar detrás de la cámara, no que yo lo haga, sino que es mejor, estoy escribiendo palabras indiscutibles. Esto no significa estar callado, no significa no hacer. Alda escribió su tesis sobre el pecado original, la hermana de Alda le daba aún de mamar a su bebé de cuatro años, tirada en el suelo, en el medio del salón, en medio de todos los canales de agua estancada de Venecia. Nada de esto significa rendirse o lamentarse o llorar, significa que yo tengo que estar consciente, saber que la vida corre, que los demás tienen derecho a temer y también a reírse de mi cara llena de dientes, de la puta dentuda.
20090517
sobre el amor (on love) (de la puta callada I)
La cosa fue así: la puta se calló, y mientras estaba callada se habló de justicia, se habló de que: algo no encaja, se habló de que: hay que dejar que a los injustos les pase el tiempo por encima. Se habló de amor. Todos han hablado de la puta. Pero la puta sabe que en cuanto hable ella se va a desmontar el mundo, van a doler todos los trozos del mundo, y se calla.
.
El acto del camión de la basura es violento, ha pasado a las 3, a las 3 en punto. Os voy a hablar del amor, hijos míos. Hijos de puta. El amor es esto que todo lo jode. Ésto que se llama así y que está acotado, tan limitado, tan pobre, por noventa de sus cien caminos es malo, no malo sino falso, es una enfermedad oscura de la mente. Los efectos adversos de bromazepam son, en general, frecuentes y moderadamente importantes. El sexo es bueno, la amistad es buena, el compañerismo es bueno, el auxilio es bueno, el hueco cambiante de esta misma cama, pero el amor no es nada. Os lo habéis inventado los clarividentes, esos diez de cien que tocásteis unívocamente; por casualidad no se cayó ni un jarrón mientras pasábais, y pensásteis: qué bonito.
Decía que la cosa fue así, decía que la puta callada amó tan profundo que nunca pudo soportarlo, la puta callada, cuando ama tanto, sabe de su enfermedad desde el primer momento. Es tan sencillo como saber del dolor. Pero la enfermedad no puede remediarse, y nadie trata el amor, nadie quiere tratarlo. Es la inconsciencia, la ceguera, la droga colectiva más poderosa. La droga es bella hasta que llega en el correo diario, hijos, ¿por qué lo han visto tan claro en la heroína, la cocaína, el peyote? El amor mal colocado, el amor a destiempo, el amor múltiple, el amor completamente oscuro, el amor como cuerda que ata cosas tan dispares como sexo y género y tiempo. Por qué no os dais cuenta, hijos míos. La puta callada lo ha escuchado todo, lo ha escuchado todo a su alrededor y ahora está tranquila. Hablaban bajo, decían, la puta no volverá, la puta tiene problemas para admitir, qué hemos hecho mal, la hemos querido tanto, le tenemos tanto miedo. Quienes toman benzodiazepinas tienden a reclamar beneficios gubernamentales más que aquellos que no toman el medicamento. Por estas y otras evidencias se ha establecido una asociación entre el uso de BZD y el crimen. Pero la puta callada no va a disparar. Va a quedarse callada. La gente se va haciendo con un recuerdo intenso, vágamente amargo, de la puta. Lo han confirmado. Lo han ratificado por correo, por teléfono, en persona. Le han dicho: no entendemos nada, oh, eres maravillosa. Y estaban cuchicheando (son bellas), como bellas salvadas, largas conversaciones para dos en una caja, entre ellas, liberadas, claras.
El amor, en su resaca, poco a poco se come la mierda que genera. Eso parece a la larga un alivio. Angelica Liddell camina hacia la soledad. Desde que yo tengo un nombre tan ambiguo no creo en el destino, pero lo conozco bien. Estoy segura. La puta es por ahora la única que sabe que está enferma. Os habla del amor, hijos míos, está en calma. El amor es esto inevitable. Estas reacciones paradójicas de furia por el uso de tranquilizantes benzodiazepínicos pueden deberse al deterioro parcial de la conciencia, lo que genera estos comportamientos automáticos, amnesia de fijación y agresividad por la desinhibición con un posible papel jugado por ciertos mecanismo serotonérgicos. Es lo imprescindible del amor lo que acabará destruyendo hasta reducir a polvo, la necesidad, la adicción, el mono, es que no lo veis, es que no es suficiente, besos en el sol, putos besos por lástima para que salga el sol, material para que hagáis una novela, hijos, basada en la basura.
La puta callada no es puta, ni siquiera es puta, jamás prestó los servicios por los que ha cobrado. La callada.
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El acto del camión de la basura es violento, ha pasado a las 3, a las 3 en punto. Os voy a hablar del amor, hijos míos. Hijos de puta. El amor es esto que todo lo jode. Ésto que se llama así y que está acotado, tan limitado, tan pobre, por noventa de sus cien caminos es malo, no malo sino falso, es una enfermedad oscura de la mente. Los efectos adversos de bromazepam son, en general, frecuentes y moderadamente importantes. El sexo es bueno, la amistad es buena, el compañerismo es bueno, el auxilio es bueno, el hueco cambiante de esta misma cama, pero el amor no es nada. Os lo habéis inventado los clarividentes, esos diez de cien que tocásteis unívocamente; por casualidad no se cayó ni un jarrón mientras pasábais, y pensásteis: qué bonito.
Decía que la cosa fue así, decía que la puta callada amó tan profundo que nunca pudo soportarlo, la puta callada, cuando ama tanto, sabe de su enfermedad desde el primer momento. Es tan sencillo como saber del dolor. Pero la enfermedad no puede remediarse, y nadie trata el amor, nadie quiere tratarlo. Es la inconsciencia, la ceguera, la droga colectiva más poderosa. La droga es bella hasta que llega en el correo diario, hijos, ¿por qué lo han visto tan claro en la heroína, la cocaína, el peyote? El amor mal colocado, el amor a destiempo, el amor múltiple, el amor completamente oscuro, el amor como cuerda que ata cosas tan dispares como sexo y género y tiempo. Por qué no os dais cuenta, hijos míos. La puta callada lo ha escuchado todo, lo ha escuchado todo a su alrededor y ahora está tranquila. Hablaban bajo, decían, la puta no volverá, la puta tiene problemas para admitir, qué hemos hecho mal, la hemos querido tanto, le tenemos tanto miedo. Quienes toman benzodiazepinas tienden a reclamar beneficios gubernamentales más que aquellos que no toman el medicamento. Por estas y otras evidencias se ha establecido una asociación entre el uso de BZD y el crimen. Pero la puta callada no va a disparar. Va a quedarse callada. La gente se va haciendo con un recuerdo intenso, vágamente amargo, de la puta. Lo han confirmado. Lo han ratificado por correo, por teléfono, en persona. Le han dicho: no entendemos nada, oh, eres maravillosa. Y estaban cuchicheando (son bellas), como bellas salvadas, largas conversaciones para dos en una caja, entre ellas, liberadas, claras.
El amor, en su resaca, poco a poco se come la mierda que genera. Eso parece a la larga un alivio. Angelica Liddell camina hacia la soledad. Desde que yo tengo un nombre tan ambiguo no creo en el destino, pero lo conozco bien. Estoy segura. La puta es por ahora la única que sabe que está enferma. Os habla del amor, hijos míos, está en calma. El amor es esto inevitable. Estas reacciones paradójicas de furia por el uso de tranquilizantes benzodiazepínicos pueden deberse al deterioro parcial de la conciencia, lo que genera estos comportamientos automáticos, amnesia de fijación y agresividad por la desinhibición con un posible papel jugado por ciertos mecanismo serotonérgicos. Es lo imprescindible del amor lo que acabará destruyendo hasta reducir a polvo, la necesidad, la adicción, el mono, es que no lo veis, es que no es suficiente, besos en el sol, putos besos por lástima para que salga el sol, material para que hagáis una novela, hijos, basada en la basura.
La puta callada no es puta, ni siquiera es puta, jamás prestó los servicios por los que ha cobrado. La callada.
20090511
túneles
And if the snow buries my neighborhood
And if my parents are crying,
Then I'll dig a tunnel from my window to yours
The Arcade Fire, in Funeral
And if my parents are crying,
Then I'll dig a tunnel from my window to yours
The Arcade Fire, in Funeral
20090504
N.
sedar miro sedada las gaviotas y las cenizas
las gaviotas que gritan salvajemente mi nombre
las gaviotas volando las zenizas volando hace sol y sedada
las gaviotas o gritan o dejan o dejan mi nombre
no es que se transformen en zenizas pero en pedazos / la hisla es mía / la sangre es de mi sangre / la sangre no va a ir
si ellos no vienen
sedáis miro las siglas
sedar miro calmada las gaviotas y lo salvaye y ya no vuelo tanto
(Hisla, 2010)
las gaviotas que gritan salvajemente mi nombre
las gaviotas volando las zenizas volando hace sol y sedada
las gaviotas o gritan o dejan o dejan mi nombre
no es que se transformen en zenizas pero en pedazos / la hisla es mía / la sangre es de mi sangre / la sangre no va a ir
si ellos no vienen
sedáis miro las siglas
sedar miro calmada las gaviotas y lo salvaye y ya no vuelo tanto
(Hisla, 2010)
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Hisla
20090430
(a j II)
¿Lo estás leyendo? esto es para ti, a través del Atlántico.
Todo va a salir bien, escucha, todo va a acabar en un balcón a una calle preciosa donde los destruidos se reponen. Los destruidos se dan cuenta de que no había que hablar en pasado. Los árboles de la plaza son amables, y están en una plaza y no en un campo, y siguen siendo amables.
Todo va a salir bien, te lo juro. Te lo juro públicamente.
Todo va a salir bien, escucha, todo va a acabar en un balcón a una calle preciosa donde los destruidos se reponen. Los destruidos se dan cuenta de que no había que hablar en pasado. Los árboles de la plaza son amables, y están en una plaza y no en un campo, y siguen siendo amables.
Todo va a salir bien, te lo juro. Te lo juro públicamente.
20090429
20090428
(a j)
Tú tenías marcas en el brazo y yo te di, hace mucho tiempo, una pulsera de tela ancha, un brazalete. Soñaste conmigo, soñaste por ejemplo que no te dejaba que tocaras mis cosas ni que me tocaras a mi. Luego ya no supe nada, ni tenía por qué seguir preguntando. La nostalgia no es un pecado, pero lo parece. Yo me acuerdo de que te fui a buscar y me di cuenta de que estaba viva. Quiero decir que vivía, y me di cuenta porque sólo hice eso, durante una semana. Vivir y punto. Te fui a buscar en un autobús de siete horas, luego en otro, distinto, con los cristales ya no transparentes, durante otra media, y finalmente en una lancha ilegal que pilotaba un comisario. Estaba retirado, cobraba seis euros por el viaje. Si vas a visitar puedes llevar libros y puedes llevar planes, por si acaso, pero si vas a buscar no tienes más que una mochila pequeña y ahí empieza la simpleza y el riesgo. El riesgo era que no estuvieras y que siempre fuera a ser así. No estabas, habías tenido prisa, se había acabado el tiempo allí, el tiempo en todas partes. La nostalgia tiene, como entonces, más que ver con un sufrimiento secreto que con el recuerdo. El recuerdo es inevitable, la nostalgia yo la he pisoteado como a un bicho muy peligroso hasta que se ha encogido mi culpa, pero no ha dejado de reírse. Se le acabó la pila al mp3, tampoco había cobertura, tampoco hacía falta un calzado muy bueno para trepar por las rocas, por muy verticales que estuvieran. Amé en la playa, amé a lo bruto, con la luna, las sombras de la gente y la dificultad, y amé hasta el orgasmo, y creo que fue porque solamente estaba viva y no sentía ninguna otra cosa. Sería la única vez, posiblemente. La vida pura es la que no contiene riesgo en el riesgo de la muerte - en la enfermedad y la muerte-, y la que no contiene nostalgia (yo por eso allí, precisamente, no te echaba de menos). Pero fue la única vez, aquí cambia. Está la mente adornando y todo tiene un nombre y una norma, y es lógico. Allí no te echaba de menos porque como allí sólo llegábamos, y no importaba quién fuera yo, ni quien fueras tú, ni cuantas cosas estuvieran pasando en el mundo, mucho más al norte, yo no tenía nada por dentro. Nada de ese tipo, quiero decir, de lo de echar en falta, la moralidad, el orden social necesario. Nada de humanidad. Era precioso el cielo eléctrico de la higuera y el cielo del chamizo, y el semen totalmente blanco, totalmente opaco, sobre la piel de la barriga. Era casi insoportable que todo entrara sólo por mis ojos, todo para dos ojos, son pocos, son físicamente pequeños para contener el horizonte, no rodean. La hisla está entre la fiesta y la nada, en el más absoluto llegar, y por eso era sólo para mi y es sólo para mi el recuerdo, y de ahí no salió nostalgia alguna, ni siquiera con la culpa que sí que persigue al hombre a todas partes.
Te he echado de menos otras veces, innumerables veces, de maneras distintas, de maneras materiales, de maneras exteriores o de maneras mías. De ganas de abrazar. El ruido que hace tu risa y la voz de justo después puedo rememorarlo, te lo juro, soy capaz, puedo reproducírmelo en la mente y escucharlo toda la tarde entera. También te he echado de menos no a ti sino en la teoría, por qué tienen que ir las cosas una detrás de otra, por qué el orden, por qué no me acuerdo bien o me acuerdo sólo a través de una alarma insuperable. Quizás me lo invento, esa es la risotada y ese es el pecado. La nostalgia está incompleta. No me puedo perdonar porque no sé. Hubo algo mal pero no sé. Algo que no se iba a cerrar nunca. Cuando volví escuché mucha música, muchas canciones que hablaban de viajes y de búsquedas, hasta que se me borró lo suficiente, se me apaciguaron las otras tantas horas de vuelta, se me dejaron de dormir los brazos. Es mucho más cómodo. Y eso fue hace tanto y tan repetido. Yo no tengo la culpa de poderme tirar por el balcón, ni tengo la culpa de poderme drogar todas las noches, ni de poder salir a matar con el plan perfectamente hecho, y sin embargo tengo la nostalgia. Y si me muero y no te enteras porque estás lejos, no te das cuenta porque no te duele nada de repente, no te viene esa señal supersticiosa que te avise, y no lo lamentas. Y si te mueres tú y en el último momento te acuerdas sólo de lo que sufriste. Y si empieza a hacer tanto frío, tanto frío, mira, tanto frío que nadie me lo puede describir.
Te he echado de menos otras veces, innumerables veces, de maneras distintas, de maneras materiales, de maneras exteriores o de maneras mías. De ganas de abrazar. El ruido que hace tu risa y la voz de justo después puedo rememorarlo, te lo juro, soy capaz, puedo reproducírmelo en la mente y escucharlo toda la tarde entera. También te he echado de menos no a ti sino en la teoría, por qué tienen que ir las cosas una detrás de otra, por qué el orden, por qué no me acuerdo bien o me acuerdo sólo a través de una alarma insuperable. Quizás me lo invento, esa es la risotada y ese es el pecado. La nostalgia está incompleta. No me puedo perdonar porque no sé. Hubo algo mal pero no sé. Algo que no se iba a cerrar nunca. Cuando volví escuché mucha música, muchas canciones que hablaban de viajes y de búsquedas, hasta que se me borró lo suficiente, se me apaciguaron las otras tantas horas de vuelta, se me dejaron de dormir los brazos. Es mucho más cómodo. Y eso fue hace tanto y tan repetido. Yo no tengo la culpa de poderme tirar por el balcón, ni tengo la culpa de poderme drogar todas las noches, ni de poder salir a matar con el plan perfectamente hecho, y sin embargo tengo la nostalgia. Y si me muero y no te enteras porque estás lejos, no te das cuenta porque no te duele nada de repente, no te viene esa señal supersticiosa que te avise, y no lo lamentas. Y si te mueres tú y en el último momento te acuerdas sólo de lo que sufriste. Y si empieza a hacer tanto frío, tanto frío, mira, tanto frío que nadie me lo puede describir.
20090426
A la hisla los quemados!
A la hisla los que bailan a punto de la nada!
A la hisla los tremendos a la hisla los caidos
A la hisla los que gritaron y siguen gritando
A la hisla los automutilados los de la enfermedad
A la hisla las
embarazadas los
hombres no sabios les caidos
A la hisla las tripas de la angustia
A la hisla con los caidos las tripas de la angustia
A la hisla con los que gritan las tripas de la angustia
las que ahogan las tripas de la angustia
las que saludan salve
las manitas
de las tripas de la angustia
A la hisla los atados de espíritu
Atados a la hisla los atados
A la hisla cuarentena a la hisla el mundo no ve que al otro lado o debajo alguien se quedó atrás alguien se está muriendo de mentira se mata de verdad para no querer verlo
A la hisla los de atrás los que no saben o que
A la hisla los dolidos
A la hisla sin consuelo sin mar sin nada entre la fiesta
A la hisla sin memoria
A la hisla dime una cosa/sin una cosa sólo una cosa que llevarse a la hisla
A la hisla desnudos y amordazados y tranquilos
A la hisla los tremendos los que se giraron a punto
Los que se giraron una y otra vez a punto
Los que una y otra vez
y otra vez
los del hades el hades pequeño el hades de tienda capitalista
el cielo en tu boca me sabe a horario
el cielo en tu hisla y mi isla pegada a los otros
los diluídos a la
los que se miden la verga
no porque tengan miedo
A la hisla los amenazados de muerte
A la hisla los que si bailan pegan la piel al suelo y la ven ahogarse
A la hisla los que se ven ahogarse
A la hisla los que ahogando los que ahogan
Los que no se callan no se callan más más todavía más un poco más A la hisla
los del bar que no
A la hisla los que han llorado
A la hisla más los que lloraron menos
y los que hicieron del llanto una casa con amigos
A la hisla los valientes como estúpidos
A la hisla los mediocres
los no suicidas
los que no se acabaron el trago y los que no, aún entonces, cuando no había nadie / los que se traicionaron y esperaban durmiendo
A la hisla los asépticos los que no temen porque alguien tiene que no
los que pequeño pánico domado
A la hisla tú ija de la gran puta cansada
las putas que se anclaron a la hisla
Los escoria los amados-escoria los te juro que te amo tanto-escoria
A la hisla los que nunca habían estado en el desierto
A la hisla los que dijeron no los que dijeron no para tapar
Las mantas
Los campos de mantas
Los que no eran cadáveres los que nunca fueron cadáveres nunca serán cadáveres,
los inmortales.
A la hisla los que bailan a punto de la nada!
A la hisla los tremendos a la hisla los caidos
A la hisla los que gritaron y siguen gritando
A la hisla los automutilados los de la enfermedad
A la hisla las
embarazadas los
hombres no sabios les caidos
A la hisla las tripas de la angustia
A la hisla con los caidos las tripas de la angustia
A la hisla con los que gritan las tripas de la angustia
las que ahogan las tripas de la angustia
las que saludan salve
las manitas
de las tripas de la angustia
A la hisla los atados de espíritu
Atados a la hisla los atados
A la hisla cuarentena a la hisla el mundo no ve que al otro lado o debajo alguien se quedó atrás alguien se está muriendo de mentira se mata de verdad para no querer verlo
A la hisla los de atrás los que no saben o que
A la hisla los dolidos
A la hisla sin consuelo sin mar sin nada entre la fiesta
A la hisla sin memoria
A la hisla dime una cosa/sin una cosa sólo una cosa que llevarse a la hisla
A la hisla desnudos y amordazados y tranquilos
A la hisla los tremendos los que se giraron a punto
Los que se giraron una y otra vez a punto
Los que una y otra vez
y otra vez
los del hades el hades pequeño el hades de tienda capitalista
el cielo en tu boca me sabe a horario
el cielo en tu hisla y mi isla pegada a los otros
los diluídos a la
los que se miden la verga
no porque tengan miedo
A la hisla los amenazados de muerte
A la hisla los que si bailan pegan la piel al suelo y la ven ahogarse
A la hisla los que se ven ahogarse
A la hisla los que ahogando los que ahogan
Los que no se callan no se callan más más todavía más un poco más A la hisla
los del bar que no
A la hisla los que han llorado
A la hisla más los que lloraron menos
y los que hicieron del llanto una casa con amigos
A la hisla los valientes como estúpidos
A la hisla los mediocres
los no suicidas
los que no se acabaron el trago y los que no, aún entonces, cuando no había nadie / los que se traicionaron y esperaban durmiendo
A la hisla los asépticos los que no temen porque alguien tiene que no
los que pequeño pánico domado
A la hisla tú ija de la gran puta cansada
las putas que se anclaron a la hisla
Los escoria los amados-escoria los te juro que te amo tanto-escoria
A la hisla los que nunca habían estado en el desierto
A la hisla los que dijeron no los que dijeron no para tapar
Las mantas
Los campos de mantas
Los que no eran cadáveres los que nunca fueron cadáveres nunca serán cadáveres,
los inmortales.
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Hisla
20090407
J
Las manitas pequeñas, en la Hisla
no sirven pueson altos
los cocoteros, no
sirven para comer ni para amarSE / NCOGEL CORAZÓN,
sencoge el corazón
hasta que no se cabe:
hasta que alcanza el tamaño cierto del alma, el minúsculo
alcance de la ola de sólo sal: los perdidos
no han vuelto y son por tanto: lo perdido,
y si han vuelto es sin nombre, y siempre hi
zo frío, siempre frío
siempre tenían oculta
lauténtica crecida de la marcha
la auténtica lectura
lo perfecto.
("Hisla", 2010)
no sirven pueson altos
los cocoteros, no
sirven para comer ni para amarSE / NCOGEL CORAZÓN,
sencoge el corazón
hasta que no se cabe:
hasta que alcanza el tamaño cierto del alma, el minúsculo
alcance de la ola de sólo sal: los perdidos
no han vuelto y son por tanto: lo perdido,
y si han vuelto es sin nombre, y siempre hi
zo frío, siempre frío
siempre tenían oculta
lauténtica crecida de la marcha
la auténtica lectura
lo perfecto.
("Hisla", 2010)
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Hisla
don't
Dice Q: profecías que se auto-cumplen.
Digo yo: cosas escritas mucho antes de conocer su significado:
THERE IS A LONG WAY, OH MY FRIEND, DON'T ASK ME FOR SOME MORE, A LITTLE MORE WOULD BE THE BEST WAY TO STOP: I'M FEELING EMPTY WHILE YOU KEEP ON FIXING UP THE GREAT DESEASE THAT I'VE MADE MINE.
(de "Love me", Le Parody & The Flatmates, septiembre de 2008)
Digo yo: cosas escritas mucho antes de conocer su significado:
THERE IS A LONG WAY, OH MY FRIEND, DON'T ASK ME FOR SOME MORE, A LITTLE MORE WOULD BE THE BEST WAY TO STOP: I'M FEELING EMPTY WHILE YOU KEEP ON FIXING UP THE GREAT DESEASE THAT I'VE MADE MINE.
(de "Love me", Le Parody & The Flatmates, septiembre de 2008)
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